Interesante film argentino de bajo presupuesto que destila mucha magia, pura ciencia-ficción sin un solo efecto especial, pura poesía sin una sola prosa, pura emoción sin una sola lágrima. Impresionante Hugo Soto que interpreta a Rantés, el brillante "alien-¿ado?". Lo malo: una banda sonora estridente y un final vago y precipitado. Después de verla sólo puedo decir que K-Pax fue un remake o un auténtico plagio. No queda otra.


Comentarios

Entradas populares de este blog